viernes, 31 de mayo de 2019

CATALUÑA, UN COMBATE NO-VIOLENTO POR LA AUTODETERMINACIÓN

En relación con “el procés” y el  movimiento social que se viene dando en Cataluña , publicamos un artículo del historiador catalán Artur Domingo i Barnils .
A continuación de este articulo y desde la opción de nuestro grupo por la no violencia, exponemos una reflexión  que,  pese a que la mayoría de nosotros vivimos fuera del ámbito territorial de Cataluña, no por ello dejamos de  sentirnos implicados y preocupados por todo lo que allí acontece.

CATALUÑA, UN COMBATE NO-VIOLENTO POR LA AUTODETERMINACIÓN
por Artur Domingo, catalán, especialista en Gandhi y en Cataluña. 6 noviembre 2018.

Cataluña ha entrado en la actualidad europea e internacional en el transcurso del pasado año. El 1 de octubre 2017 se organizó un referéndum para decidir nuestro futuro, cosa que el gobierno español no aceptó y consideró ilegal. Pero cerca de 2 300 000 personas de un censo total con derecho a voto de unas 5 300 000, o sea una participación de más del 43%, ignoraron la prohibición y fueron a votar. Una mayoría aplastante votó en favor de la separación del Estado español y de la constitución de una república catalana. Pero lo que llamó la atención, no sólo en Cataluña, sino en el plano internacional, fue la dura represión ejercida por las fuerzas de seguridad y los órganos del Estado español que no dudaron en irrumpir en los centros electorales, golpeando así personas que querían depositar su voto de manera pacífica. Las imágenes recorrieron el mundo. Semanas después, estuve en la India durante!  algunos días del coloquio sobre Lanza del Vasto y Gandhi, y pude ver la repercusión de las imágenes del referéndum prohibido, de su represión y de la actitud no violenta de la población.

Algunas claves para entender el conflicto.

Cataluña es un nación dentro del Estado español. Es lo que piensa una clara mayoría de catalanes, lo que no significa que todo el mundo quiera la independencia respecto a España. Cataluña tiene sus propias características y sus raíces históricas que han generado un sentimiento profundo de pertenencia a una comunidad diferenciada, con una aspiración profunda a la autonomía gubernamental.
A lo largo de la historia, nuestro país ha sufrido diversas oleadas de represión que han intentado eliminar su personalidad política y cultural. Una de las más conocidas tuvo lugar después de la guerra civil española de 1936-1939 y la instauración de la dictadura franquista que aniquiló las instituciones de la autonomía local y atentó gravemente a la lengua y la cultura catalanas; represión que, ciertamente, no se ejerció sólo sobre Cataluña. Sin embargo, ninguno de los proyectos represivos alcanzó sus objetivos de ! asimilación o de destrucción de su personalidad.

Tras la muerte de Franco, parecía que la relación entre Cataluña y una España democrática podría resolverse gracias a la aprobación de la Constitución y de un estatuto de autonomía. A pesar de algunos progresos, el resultado no fue satisfactorio para una mayoría de catalanes, que veían reducirse las atribuciones de la autonomía de forma constante en función de las interpretaciones de los diferentes gobiernos centrales. En los años 2005-2006, se hizo el esfuerzo de resolver este conflicto mediante un nuevo estatuto de autogobierno autónomo que reforzaría los poderes de la Generalitat de Catalunya, que fue aprobado por las Cortes españolas después de haber reducido sus poderes, así como por la población catalana en un referéndum. Sin embrago el 2010 el Tribunal Constitucional mutiló escandalosamente los poderes del estatuto ya aprobado.

¿Qué pide la mayoría de la sociedad catalana?  

Dicha injerencia generó un gran malestar en una gran parte de la población catalana. En julio del 2010 tuvo lugar una manifestación no-violenta en Barcelona, en la que participaron más de un millón de personas. A partir de entonces no ha cesado de crecer el movimiento favorable a la organización de un referéndum de autodeterminación, en el cual el pueblo catalán pudiera votar libremente. Cada once de septiembre (fecha de la Diada, fiesta nacional catalana) hemos organizado manifestaciones pacíficas que han reunido un millón y medio de personas aproximadamente. El 2013 una cadena humana atravesó Cataluña de sur a norte, reivindicando, sea la independencia, sea, por encima de todo, el derecho a la autodeterminación.
La respuesta del gobierno español ha sido siempre rechazar toda petición de acuerdo sobre un referéndum democrático en que los catalanes y las catalanas pudiéramos expresar nuestra voluntad, en condiciones apropiadas. Ante este rechazo, el movimiento por la soberanía organizó el 2014 una consulta sobre el futuro político de Cataluña, no autorizada por el gobierno español, en la que participamos más de dos millones de personas. Ante la cerrazón del gobierno español a negociar una solución concertada, los partidos independentistas, con mayoría en el Parlamento de Cataluña, decidieron organizar el referéndum del 1 de octubre del 2017. La respuesta de gobierno español fue una represión brutal, como ya se ha dicho al principio del artículo. Como el resultado del referéndum, a pesar del hecho de haberse desarrollado en condiciones no deseadas, fue extremadamente favorable a la independencia (90% de los votos de las 2.300.000 personas que pudieron votar a pesar de la represión), el gobierno catalán la proclamó el 10 de octubre, pero la suspendió inmediatamente para permitir la negociación de un referéndum concertado. De nuevo el gobierno español no respondió a la llamada y el 27 de octubre se proclamó la independencia. Sin embargo, y para evitar una confrontación de consecuencias imprevisibles (según sus palabras), el gobierno catalán no puso en práctica esta nueva proclamación, y unos tuvieron que exiliarse, otros se entregaron a la justicia para defender su causa.
La situación actual es extremadamente compleja. La justicia europea no ha aceptado las acusaciones de rebelión (que requiere una violencia que no existió) y no ha extraditado a los siete políticos y políticas exiliados, como deseaba el gobierno español. Pero para aquellos que se entregaron a la justicia española, la petición de penas de la acusación suma 177 años para el grupo de nueve encarcelados. A ello hay que añadir que están en prisión preventiva e injustificada hace más de un año. Numerosos juristas consideran que este proceso será una farsa, y que sus penas están predeterminadas políticamente.

Un movimiento no violento

Conviene notar que una característica fundamental del movimiento catalán ha sido y continua siendo su carácter no-violento. Todas las organizaciones sociales y todos los partidos políticos soberanistas han insistido en este punto. Muchos defienden el derecho a la desobediencia civil no-violenta, en referencia a Gandhi y a Luther King, y todos han expresado su voluntad de negociar con el Estado español un referéndum de autodeterminación dotado de todas las garantías democráticas, en que todas las opciones puedan ser defendidas, libremente y pacífica. Hasta hoy las instituciones del Estado español se han hecho el sordo a toda petición de negociación en este sentido y los partidos más de derechas se oponen a todo diálogo, apostando por la línea más dura, lo que recuerda fuertemente al franquismo.
En Cataluña asistimos al movimiento no-violento más masivo de las últimas décadas en nuestro continente, sometido a una represión inaceptable para una Europa democrática. En la conciencia de la gran mayoría de soberanistas, está clara la necesidad de mantener este carácter no-violento, clave de una futura victoria digna, a saber: el reconocimiento del derecho a la autodeterminación. Todo ello a pesar de la represión y de ciertas provocaciones que generan a veces situaciones de tensión que podrían desbordarse.
Esperamos una solución justa y democrática a este conflicto, en una Europa desgarrada entre un autoritarismo y la defensa de la libertad, la justicia y los derechos humanos.
 


Artur Domingo i Barnils es historiador, profesor de instituto ahora jubilado.  Ha escrito un libro y varios artículos sobre Gandhi, así como sobre la desobediencia civil. Actualmente prepara un nuevo libro sobre el pensamiento y la praxis gandhianas



Reflexión
¿Puede que…?

¿Puede ocurrir que, a la vez, seamos españoles (hayamos nacido, vivamos o estemos funcionando en este trocito de territorio que hoy en día está organizado como estado con el nombre de España) y no nos ofenda, no nos indigne la idea de que una parte de ese territorio pida la capacidad de poder decidir sobre la forma de organizarse?
¿Podemos reconocer sin tapujos los valores y habilidades de la sociedad catalana y la dignidad de la lucha que una parte importante de ella está llevando en este momento por el derecho a decidir, y al mismo tiempo recordar a aquella otra parte que o no participa o no lo quiere?
¿Puede ser que pensemos que los políticos y activistas catalanes presos no tendrían que estar en prisión, y a la vez digamos que el juicio que se les está haciendo no es una patraña y que seguramente habrá consecuencias? ¿Que condenas por rebelión o sedición serían absurdas, pero que quizás actuaron con irresponsabilidad?
¿Qué el punto al que hemos llegado en la actualidad supone el fracaso o la incapacidad de dialogar y llegar a acuerdos, de empatizar o comprender, y la presencia de mucha leña acumulada para el fuego, tanto hacia afuera de la propia Cataluña como en su interior? ¿y esto seguramente desde hace tiempo, demasiado tiempo? 
¿Puede ser que intuyamos que no podemos recurrir indefinidamente ni a la épica que ensalza mis valores y pone de relieve mi opresión, a la excitante y vitalizadora movilización constante y masiva, ni tampoco a la búsqueda continua y ciega de la humillación de la posición contraria, a desvirtuarla, a minimizarla, a ridiculizarla?
¿Puede ser que tengamos claro qué en algún momento tendremos que ponernos manos a la obra en el camino de la solución: del diálogo, de la negociación, del entendimiento, del acuerdo? ¿Qué con la humillación, con vencidos no habrá Victoria?
¿Y que en esta van a ser imprescindibles figuras de mediación, de facilitación o de cómo queramos llamarlas (aunque públicamente no se pueda aún reconocer que existen)? ¿Y que estas tendrán que actuar con discreción y desinterés?
¿Qué para eso necesitaremos de líderazgos clarividentes, inclusivos, con visión de presente y de futuro? ¿Puede ser que estemos echando en falta estos liderazgos?
¿Puede ser que reconozcamos que un pueblo tiene el derecho de decidir sobre sí mismo y su futuro, y que a la vez pensemos que una de sus principales y primeras acciones que como tal debe hacer es la de autoorganizarse, la de autoincluirse, la de no segregar, la de no discriminar dentro de sí mismo? 
¡Es muy posible que no sepamos si va a poder ser!, pero como herederos de Shantidas y de Gandhi, si que sabemos cómo querríamos que fuera y cuáles son las dificultades que habrá en el camino. ¿No? .

9 comentarios:

Jordi Antich dijo...

Lo que ha sucedido en Catalunya en los últimos años no tiene nada que ver con la filosofía de la no violencia postulada por Gandhi y Lanza del Vasto. Al igual que en otros lugares de Europa, la crisis económica iniciada en 2007 provocó en Catalunya un brote nacionalista, que si bien es cierto que buena parte de sus adeptos ha abogado por la no violencia como forma de manifestación, otra lo ha hecho por medio de actos violentos como scratches, insultos (a la alcadesa de Barcelona y a alcandes socialistas), etc. Por otro lado, la declaración unilateral de independencia proclamada por un porcentaje insuficiente de parlamentarios en Octubre de 2017, puede ser interpretada como un acto de violencia institucional hacia aquéllos (prácticamente el 50 %)ciudadanos de Catalunya que no somos nacionalistas. Tengan cuidado, amigos del Arca, de no ser utilizados por los sectores radicales del nacionalismo catalán. El nacionalismo es, en sí misma, una ideología contraria a la no violencia. Gandhi no fue un nacionalista, pero sí lo fueron los que tras su muerte quisieron justificar actos violentos amparándose en el derecho de la nación India a defenderse. No, amigos, no. Lanza del Vasto y el propio Gandhi tuvieron siempre claro que la violencia no se puede combatir con más violencia. Saludos cordiales.

Anónimo dijo...

Gracias, Jordi, por tu aporte.
El artículo nos ha parecido interesante y por eso se ha colocado, pero no es la opinión de alguien de El Arca; lo que si es nuestro aporte es la reflexión que viene tras él y, sinceramente, creo que va en sintonía con lo que dices; como muestra te coloco una de las frases: "¿Podemos reconocer sin tapujos los valores y habilidades de la sociedad catalana y la dignidad de la lucha que una parte importante de ella está llevando en este momento por el derecho a decidir, y al mismo tiempo recordar a aquella otra parte que o no participa o no lo quiere?".
Paz, fuerza y gozo.

Jordi Antich dijo...

La publicación del artículo es una muestra del carácter plural y abierto de El Arca. No obstante, también resulta indudable que dicho artículo forma parte de una campaña más amplia en la cual las asociaciones civiles ligadas al "procés" han pretendido ligar su defensa no ya de la autodeterminación, sino de la Declaración Unilateral de Independencia, con el movimiento por la no violencia creado por Gandhi y continuado por Lanza del Vasto. Pese a este intento, resulta evidente que la proclamación unilateral de independencia desde un parlamento en el cual los partidos independentistas poseían la mayoría en escaños, mientras que en votos no llegaban al 50 %, es un acto de violencia institucional hacia la mitad de la población catalana que no les dio su apoyo, como asimismo lo había sido previamente la promulgación de las leyes de desconexión de setiembre de 2017, declaradas inconstitucionales por la justicia española, primero, y por la europea, después. Pienso, con todos los respetos, que El Arca debería publicar otro artículo que diera la oportunidad de desligar los principios de la no violencia propuestos por Gandhi y Del Vasto de las acciones y campañas propagandísticas de las asociaciones independentistas. Hay que evitar malentendidos, y tener presente que la desinformación, cuando no la tergiversación más flagrante, es uno de los método habituales por dichas asociaciones. Muchas gracias por su respuesta. Reciban un afectuoso saludo

Anónimo dijo...

Agradezco la publicación en este blog del artículo de Artur Domingo. Comento brevemente comentarios.
En el artículo él expone hechos documentados, no sus opiniones personales. Me parece que merece que los comentarios expongan hechos, no opiniones.
Cada persona, naturalmente, tendrá su opinión sobre la independencia de Cataluña. No se trata aquí de convencer a otros; no es objeto de este blog.
El artículo no forma parte de ninguna campaña. Responde a una petición de Margalida Reus, entonces responsable general del Arca, para informar a los lectores de “Nouvelles de l’Arche”, tal como se recoge en el preámbulo al artículo en esa revista (y en su traducción en “Noticias del Arca”), preámbulo que no aparece en este blog.
El movimiento independentista en Cataluña no es “nacionalista”. Entre sus más de 2 millones de personas debe haber algunos nacionalistas, pero no el grueso. Sus dirigentes, como Oriol Junqueras o Raül Romeva, se manifiestan explícitamente como “no nacionalistas”.
4) La noviolencia de los que propugnan un referéndum de autodeterminación impecable en Cataluña ha quedado demostrada año tras año en las distintas manifestaciones y movilizaciones de centenares de miles de personas, siempre pacíficas. Así lo consideran muchos analistas y observadores: catalanes, españoles, europeos e internacionales. Basten 2 ejemplos: A) Ramin Jahanbegloo, director del Centro Mahatma Gandhi por la Paz de la Universidad global de Jindal (India), quien lo califica de “movimiento gandhiano” y de “proceso de resistencia noviolenta”, B) Clayborne Carson, director del Instituto Martin Luther King de la Universidad de Stanford (California, USA), quien, tras corregir la tergiversación de lo publicado en “El Confidencial”, dijo que era “admirable” que el movimiento independentista catalán siguiera los principios de resistencia noviolenta de M. L. King, e invitó al presidente Torra a visitar su Instituto, donde ha dado una conferencia.
Nótese que “Nouvelles de l’Arche” publicó el artículo sobre Cataluña en el dossier sobre acciones noviolentas en distintas partes del mundo (année 66, No 4, 4ème Trimestre 2018).

Pau, Força i Joia

Fèlix Saltor, Barcelona 10.IX.2019

Jordi Antich dijo...

En respuesta al señor Fèlix Saltor y, concretamente, al siguiente párrafo de su texto en el que afirma: "El movimiento independentista en Cataluña no es “nacionalista”. Entre sus más de 2 millones de personas debe haber algunos nacionalistas, pero no el grueso. Sus dirigentes, como Oriol Junqueras o Raül Romeva, se manifiestan explícitamente como “no nacionalistas.”
Me sorprende enormemente la total falta de coherencia en la argumentación del sr. Saltor. Según la definición del Diccionari de l'Institut d'Estudis Catalans, "nacionalisme" es "la ideologia i moviment que reivindica l’organització política independent d’una nació."
¿Se da cuenta Vd., sr. Saltor, del alcance de lo que está diciendo? La mayoría de los según Vd. más de dos millones de personas, incluyendo los dirigentes políticos encarcelados preventivamente, srs. Junqueras y Romeva, no son nacionalistas, es decir, su ideología o movimiento político no "reivindica la organización política independiente de la nación catalana". No tengo palabras para calificar la perplejidad que destilan sus afirmaciones. Por favor, sr. Saltor, no mezcle la doctrina de la No Violencia defendida por figuras como Gandhi y Lanza del Vasto con su confuso alegato político, que por otro lado no es más que un reflejo de la confusión en la que vive buena parte de la clase política catalana y que, por desgracia, están transmitiendo a una parte importante de la ciudadanía. Salut!
Jordi Puigdomènech López
Barcelona, 10-IX-19

Jordi Antich dijo...

Por cierto, sr. Saltor, adjunto la noticia publicada en "El Periódico de Catalunya" el martes 12 de septiembre de 2017 en el que se hace referencia al manifiesto firmado por 350 alcaldes socialistas, y en el que se denuncian las amenazas recibidas desde sectores independentistas:
https://www.elperiodico.com/es/politica/20170912/manifiesto-alcaldes-psc-contra-amenazas-independentistas-referendum-6281668
En este otro recorte, publicado en "El País" el 16 de junio de 2019, una concejal del Ajuntament de Barcelona denuncia los insultos machistas de que fue objeto la alcaldesa Ada Colau en la sesión de investidura.
Insisto, la No Violencia defendida por Gandhi y Lanza del Vasto no tiene nada que ver con el Procés ni con los acontecimientos vividos en los últimos años en Catalunya. Podría poner muchos más ejemplos (y más significativos), pero creo que no es necesario. Saludos cordiales.
Jordi Puigdomènech

Jordi Antich dijo...

La noticia de "El País":
https://elpais.com/ccaa/2019/06/16/catalunya/1560696288_153366.html

Anónimo dijo...

Respondo sin la diligencia del Sr. Puigcercós @ Antich.
(1) Me extraña el desconocimiento de las declaraciones como “no nacionalistas” en el independentismo catalán; se remontan al menos, si recuerdo bien, a la época de Carod-Rovira encabezando ERC.
El significado de los términos “nacionalista” y “nacionalismo” (como también “nación”) ha ido variando a lo largo de la historia. Aún hoy se vienen usando con diversos significados, más allá de definiciones de diccionarios. Politólogos distinguen entre (a) un significado del tipo “ideología y movimiento político de aprecio y reivindicación de la propia nación y sus derechos, incluido el de independencia, en igualdad con las otras naciones”, y (b) del tipo “aprecio y defensa de la propia nación, considerada superior a otras y con derechos sobre ellas”, entre otros significados y matices. Irían hacia (b) corrientes de nacionalismos como el griego o el de chinos de etnia han, entre otros.
Una de las razones para las declaraciones “no nacionalistas” en el independentismo catalán podría ser desmarcarse claramente del significado (b), pero esto habría que preguntárselo a los autores de esas declaraciones.
(2) Claro que ha habido acciones violentas de independentistas catalanes exaltados! En los márgenes de todo movimiento aparecen extremismos. Pero son excepciones a las repetidas acciones noviolentas de más de un millón (9.N, 1.O, etc.) que propugnan un referéndum de autodeterminación impecable; una noviolencia que ha suscitado admiraciones en todo el mundo.
(3) No quisiera entrar en polémicas sin fin, y cierro mis comentarios a este blog.

Pau, Força i Joia

Fèlix Saltor, Barcelona 20.IX.2019

Jordi Antich dijo...

Sr. Saltor,
En primer lugar, por mi parte mantengo abierto el debate, pues en mi caso la defensa del diálogo como medio para resolver las diferencias ideológicas forma parte de un convencimiento profundo, no de un simple planteamiento formal sin contenido real.
De acuerdo con esta creencia en la palabra como elemento esencial de la comunicación humana, pienso que es necesario fijar un significado a cada concepto, a fin de no caer en la deformación del lenguaje (especialmente en lo que al lenguaje jurídico se trata) y en el discurso demagógico. La definición de "nacionalismo" que ofrecí en mi entrada anterior proviene del "Diccionari de l'Institut d'Estudis Catalans", y allí no aparece la distinción entre definiciones "a" y "b" que usted menciona. Insisto, por mucho que lo hayan declarado algunos líderes políticos, afirmar que alguien que defiende un movimiento independentista en en seno de la Unión Europea "no es nacionalista" viene a ser como defender la cuadratura del círculo. No parece tener ningún sentido.
Por último -aunque sin "cerrar" ningún debate, pues jamás me arrogaría ninguna autoridad para ello- es de agradecer que alguien que dice representar el movimiento de la No Violencia siguiendo la estela de los maestros Gandhi y Lanza del Vasto se adscriba ahora con los que solicitan la negociación en España de un referendum de autodeterminación pactado, en lugar de proponer una Declaración Unilateral de Independencia ignorando y violentando a más de la mitad de los ciudadanos de Catalunya. Salud y paz.