martes, 2 de abril de 2013

DE LA VERDAD

Con este mensaje Reflexión14 propongo el Texto a Reflexión del mes
de abril del 2013.
   El tema de la verdad, de la conformidad del fuera y el dentro, es clave/llave en la enseñanza de Lanza. Sitúa el capítulo sobre la verdad al principio del libro "Umbral de la vida interior" (tras la "Advertencia" y "El ojo simple"). De él extraigo (ver Nota4):

DE LA VERDAD
   ...
   ¿Qué es la verdad?
   La verdad, dice el hombre inteligente, es la mayor suma de
nociones exactas del mayor número posible de cosas.
   La verdad, dice el materialista, es que las cosas existen, fuera
de toda intervención o acomodo de nuestra inteligencia.
   La verdad, dice el científico, es la conformidad de nuestras
fórmulas, sistemas y medidas con las leyes de la naturaleza tal como la
experiencia nos las enseña.
. La verdad, dice el idealista, es la coherencia de nuestros
pensamientos y su conformidad con la ley del pensamiento; pues todas
las "cosas" se presentan a nuestro pensamiento como imágenes, es decir,
pensamientos, y toda referencia a un "exterior" es absurda e ilusoria.
   La verdad, dice el místico, es el misterio, y el misterio es lo
que no se puede decir.
   La verdad, dice el creyente, es Dios; y sólo Dios conoce a Dios.
   La verdad, dice el demócrata totalitario, es la opinión de la
mayoría; y la verdadera política es obrar de modo que la mayoría opine
lo que conviene.
   La verdad, dice el sofista, es lo que se demuestra con brillo; y
yo puedo demostrar con el mismo brillo el pro y el contra, lo que
demuestra que la verdad es el brillo de mi inteligencia.
   La verdad, dice el escéptico, es que nadie sabe la verdad.

   "¿Qué es la verdad?", pregunta Pilato a Jesús, y Jesús, el
acusado, no responde. No le responde porque no se arrojan perlas a los
cerdos; porque nada se puede enseñar al hombre que se cree muy docto, y
pregunta con suficiencia: "¿La verdad? Bah! ¿Qué quiere decir eso?".
   Jesús responde a Pilato con el silencio, y ese silencio significa
que la verdad no es un ruido en la boca.
   Que no es ninguna fórmula, ninguna doctrina, ningún sistema,
ninguna ciencia.
   A los verdaderos buscadores de la verdad, a sus humildes
discípulos, Jesús había respondido claramente: "La verdad, soy yo" ("Yo
soy el Camino, la Verdad y la Vida", Juan 14, 6).
   ...
   Una vez más: ¿qué es la verdad? La verdad es el Afuera como el
Adentro.
   Pues si creemos que la verdad es una suma de nociones, el
resultado de un cálculo, una combinación verbal o mental cualquiera,
nunca comprenderemos nada de frases como "Conoced la verdad y ella os
hará libres" (Juan 8, 32) o como "verdad y no-violencia son una sola
cosa" (Gandhi).
   Mas la verdad es el ser, y ser, es ser uno, unido, conciliado, y
que el afuera exprese el adentro.
   ¿Qué es la verdad del conocimiento? Es la percepción, a través de
la forma exterior, de lo que se mantiene debajo: de la substancia, de
lo que está dentro.
   ¿Qué es la verdad de la expresión? La sinceridad.
   ¿Qués es la "verdad de las formas" (Libro egipcio de los Muertos)? ¿Qué el esplendor de lo verdadero (Plotino)? La belleza.
   ¿Qué es la verdad de los actos? La justicia.
   ¿Qué es la verdad de la conciencia? La unificación interior y el
conocimIento de sí.
   ¿Qué es la verdad del amor? El reconocimiento de sí en el otro.
   ¿Qué es la verdad de la religión? La unión con el único Uno, en el
fondo de sí.
   Sí. ¿Qués es la Verdad? Es la transparencia de la forma.
   ...
   Vayamos ahora en busca de la substancia, del adentro ...
   Cuando veo reir a mi amigo, estoy seguro de que está alegre;
cuando mi mujer llora, trato de consolarla. Pero ¿dónde siento esta
alegría? ¿Dónde experimento esta tristeza?
   ¿En él? ¿En el fondo de ella?
   No, ¿Dónde?
   En mí.
   Vaya!... He aquí la llave.
   He aquí la llave para abrir la puerta del sueño, para salir de la
cámara de las sombras!

   Pero los árboles, el cielo, la tierra, las aguas, las nubes, son
como el rostro de mi prójimo y debo preguntarme: ¿Quién hay detrás?
¿Quién debajo? ¿Quién dentro?
   Y preguntarme qué camino conduce hacia allá, hacia adentro, hacia
el país de lo real.
   Camino, ahora sabes que hay uno, uno solo, único para ti, que es:
tu mismo!
   Pues tu eres lo único en el mundo que puedes conocer desde dentro
y desde fuera a la vez. Todo lo demás no te es perceptible más que
desde fuera.
   En la fachada lisa, extraña y cerrada de la vasta naturaleza, tu
eres la única brecha y la única hendidura.
   Tu eres la sola senda abierta hacia el adentro de todo el resto.
   Solamente en ti puedes captar y seguir el paso de la intención al
acto, de la significación al signo, del sentido al verbo, ese vínculo
entre el adentro y el afuera que se llama "verdad".
   ...
   Así pues: todo conocimento de lo otro empieza por el conocimiento
de sí, y nunca alcanza más hondura que éste. ...
   Quien no conoce nada de sí mismo no puede conocer nada de nadie ni
de nada.

   Y ahora, invirtamos la proposición: "Y si lo supiera todo de mí
mismo, ..." ¿Nos atreveremos a terminar la temible sentencia?
   Atrevámonos!
   "... lo sabría todo de todo".
   Atrevámonos, pues no somos nosotros quien habla. Lo dicen los
Upanishads, lo dice la Biblia, lo dice toda la tradición de la
sabiduría y de todas las sabidurías. Lo dice la inscripción de la gruta
de Delfos: "Gnôthi sèauton": conócete a ti mismo. Pues conociéndote, lo
conoces todo.  ...

   Hemos dicho que "el mundo exterior es aquel en que toda cosa es
exterior a toda otra cosa". Digamos ahora: "el mundo interior es aquel
mundo en que toda cosa es interior a toda otra cosa".  ,,,
   En el mundo interior todas las partes se compenetran mejor cuanto
más se baja. En el fondo del mundo interior ya no hay más partes: sòlo
hay unidad.
   Hemos considerado al Yo como "formando parte" (manera de hablar
humana y exterior) del mundo interior. Es la parte del mundo interior
que podemos agarrar. Pero el muno interior está totalmente ligado en sí
mismo. Si prendo una parte, lo prendo entero,
   Si pues entras en una parte, en una parcela, en una chispa, en una
gota, en un átomo del mundo interior, entras en todo el mundo interior.
Y si tienes la dicha y la gracia de entrar en tu yo, que es una chispa,
una gota, un átomo, una ínfima parcela del mundo interior, entras en
todo el mundo interior. "Noverim me, noverim te" (Si me conociese, te
conocería, San Agustín).
   ...

   NOTAS:
Nota1. Lanza llama al Altísimo, al Ser Supremo, "Dios de Verdad" en
su conocida plegaria (Reflexión3). Y en otro lugar citó la frase de San
Agustín: "In interiore homine habitat veritas" (En el interior del
hombre habita la verdad).
Nota2. La Verdad es el primero de los pilares de la Paz, como
recuerda Juan XXIII en la "Pacem in terris" de 1963, de la que se
cumplen 50 años este 11 de abril (ver Reflexión13 ayuno, Nota3). Lanza
comentó la encíclica, y por tanto la verdad, en "Les quatre piliers de
la Paix selon l'Encyclique du Pape Jean XXIII" (Los cuatro pilares de
la Paz según la Encíclica del Papa Juan XXIII), texto recogido en el
libro póstumo "Les quatre piliers de la Paix" (Los cuatro pilares de la
Paz).
Nota 3. El maestro de Lanza, Gandhi (ver Reflexión0 y Reflexión11),
escribió: "Antes yo decía "Dios es Verdad", pero después de treinta
años de meditación asidua sobre ello he llegado a decir "la Verdad es
Dios". Pues hay hombres a quienes su misma sed de verdad les empuja a
declarar "Dios no existe", pero nadie puede negar la verdad sin
quitarse toda la razón en lo que dice. Por eso ahora digo "la Verdad es
Dios"" (citado por Lanza en "La respuesta de Noé", texto recogido en el
libro "La locura de Noé").
Recordemos que Gandhi tituló su autobiografía "The story of my
experiments with Truth", en la versión inglesa autorizada (Historia de
mis experimentos con la Verdad).
Cuando Gandhi, en 1930, escribió cartas desde la cárcel de Yeravda a
su ashram sobre las reglas fundamentales, la primera la dedicó a
"Satya", la Verdad. Estas cartas fueron publicadas en la versión
inglesa revisada por Gandhi con el título "From Yeravda Mandir", de la
que hay traducción francesa: "Lettres à l'âshram".
Nota 4. He introducido cambios a la traducción de Eva Ostrovsky del
libro "Approches de la vie intérieure", en particular tratar al lector
de "tu" y no de "vosotros" (como hace Lanza cuando trata este tema en
"La subida de las almas vivas").

Pau, Força i Joia,
Fèlix

1 comentario:

Fernando Bernabé dijo...

Este texto fue uno de los que me marcaron la primera vez que leí el libro de Lanza, hace ya más de 25 años. Lo he vuelto a releer (y re-gustar) varias veces desde entonces y siempre me admira la clarividencia de Lanza y el discurso tan coherente que destila, adelantándose a muchos "divulgadores" de espiritualidad (sucedáneos que se quedan sólo en la superficie, comparados con Lanza o Marcel Legaut, por ejemplo, pero que son best sellers en las librerías) e incluso a movimientos, tan importantes actualmente, como la psicología y espiritualidad transpersonal (todos somos Uno). De todo el texto hay dos frases que se me hacen muy presentesde una manera recurrente a lo largo de mi vida cotidiana: "La Verdad es el Afuera como el Adentro", y "¿Qué es la "verdad de las formas"? La belleza". Han ido calando en mi existencia y han dado forma a mi particular modo de vivir y sentir la realidad que me rodea.
Paz, fuerza, gozo... y belleza.