lunes, 26 de octubre de 2009

¿JESUS O ALÁ? UNA REFLEXIÓN A VUELA PLUMA

Gerard. Amigo de El Arca, residente en Mas Bellpuig.

A lo mejor sí, que lo que no se ha conseguido en 1400 años de convivencia entre el islam y el “cristianismo”, lo consiguen ahora: imponerse el un sobre el otro; conseguir que el otro comprenda que uno es mejor... Como no nos apartamos de nuestros dogmas, la frontera es visible y todas esas verdades que cada uno ve como obviedades se mueven circularmente en la propia comunidad, sin cruzar para el otro lado. Lo mismo ocurre con las mentiras que del otro circulan.
También muchos se habrán dado cuenta; el profeta Muhammad y Jesús no se contradicen, ni es cierto que por seguir a uno vayas en contra del otro; no son opuestos sino complementarios. Lo que separa el Islam de los “cristianos”, no es la religión, sino la cultura. Hay muchas comunidades cristianas fuera de Europa, conviviendo en minoría en países islámicos y de otras religiones, y están allí desde hace 40 generaciones a lo mejor. Su relación es infinitamente mejor que la que hay entre el norte y el sur del mediterráneo. El conflicto en Europa y América es cultural, y pintarlo de religioso, es ridiculizar el sentido original de la religión. De lo único que se pueden agarrar los que quieren ver motivos religiosos en la discordia es de los dogmas, en donde el diálogo es imposible, porque supúestamente son necesarios para sostener el resto del aparato. En cuánto a la práctica son idénticas las prédicas entre musulmanes y cristianos, y a veces tan idénticas que parecen calcadas. Incluso las parábolas que utilizan para alumbrar esas prácticas (caridad, desprendimiento, etc.) son las mismas. He oído en la mezquita la parábola del justo que nunca cometió ninguna falta, que se lamenta porque Dios perdona al pecador que se arrepiente el último día de su vida, por ejemplo; y como estas muchas otras que pensamos que son “nuestras”.
Algunos de los dogmas que nos sirven de excusa para no tener que dialogar con el vecino son:
Jesús Hijo de Dios
El Espíritu Santo
La Trinidad
No hay más profetas después de Jesús y si los hay es que tratan de engañar.
Del lado del Islam:
El Corán es la palabra de Dios,
Y los otros libros han sido manipulados por los hombres, por lo que no son creíbles y se les han colado todos los dogmas que anteriormente mencioné,
Etc.
Personalmente he comprobado cuán fructíferas devienen las conversaciones con los musulmanes cuando buscas el diálogo desde la perspectiva de que ambas religiones son hermanas y no tienes miedo de los dogmas. Todo lo que queda que nos puede separar de “ellos”, aparte de la excusa dogmática, es cultural, y también diría que es miedo y es cerrazón. Y es justamente esta actitud la que nos ha mantenido tantos siglos en guerra, y por la que justificamos tantas mentiras y medias verdades con las que condenamos al otro. ¡Ay! ¡Qué lata...! Cuando lo pienso siento vergüenza. Creo que tenemos una buena oportunidad ahora para romper esta barrera. Yo creo que poner énfasis en lo que divide es ir contra la voluntad de Dios, y que el único camino posible es el del conocimiento profundo del otro, aunque esto signifique decir y hacer cosas contrarias a las que han hecho nuestros predecesores, de manera genérica.
Insisto por última vez, creo que el sentido de la religión es romper con la barrera cultural que separa a los pueblos y creo que la persona que la vive con intensidad, no tiene dificultad para hacerse comprender. Utilizarla para dar cobertura a las diferencias y miedos que hay entre los pueblos es un error tan recurrente que llevamos repitiéndolo desde hace... ¡ya ni sé cuánto hace! Así nos va, pero no aprendemos.
Seguro que se pueden decir más, y más bonitas cosas sobre esta cuestión.
Bueno, ánimo y hasta pronto.

No hay comentarios: