miércoles, 15 de abril de 2009

IMÁGENES Y COMENTARIOS SOBRE EL TALLER DE COMUNICACIÓN NO VIOLENTA

Os invito a los que estuvisteis en el taller a que escribáis comentarios (pinchad abajo en "comentarios") sobre vuestra experiencia y enriquezcáis esta breve reseña.
Yo sólo tengo que decir que estos días pasados en La Longuera han sido como un kairos (del griego καιρός, "el momento justo", el "momento de Dios") para mí. La mayoría de los acontecimientos importantes que suceden en nuestra vida los reconocemos como tales tras pasar un periodo de tiempo, en raras ocasiones somos plenamente conscientes de la profundidad y la "densidad" del momento presente que se está viviendo; los días del taller entran dentro de estos momentos. Daban ganas de decir como Pedro en el monte Tabor tras la transfiguración de Jesús: «Señor, bueno es estarnos aquí. Si quieres, haré aquí tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.» (Mt 17, 4) ¡Tan a gusto me encontraba!... Empezando por Brigitte, una facilitadora excepcional, y acabando por la sabrosa y saludable comida que prepararon Alfred y Gloria, pasando por el entorno bucólico (primavera rebosante de vida y color), las experiencias compartidas en la noche, la fiesta final con tamborada incluida..., fue todo simplemente perfecto.
Ahora, como Pedro, Santiago y Juan, toca "bajar del monte Tabor" –en nuestro caso "bajar de La Longuera"– a la vida diaria, para hacer vida, praxis, lo aprendido y lo aprehendido sobre comunicación no violenta.
Abajo tenéis el álbum (pinchad en él para ver las fotografías) sobre el taller.

2009-04 Taller sobre comunicación no violenta

Un pequeño vídeo sobre la fiesta final del taller:


De parte de Mª José: " Os invito a que entréis en la página Web de Pat Patfoort, la antropóloga Belga madre del método Mayor menor-Equivalente. Hay varios artículos en su Web muy interesantes, sólo que están en inglés, francés e italiano. Si alguien se anima a traducir alguno de sus artículos, estaría muy bien. Hay uno en italiano sobre pautas de comunicación noviolenta de lo más completo.
También hay información sobre un libro suyo editado en Castellano."
http://www.patpatfoort.be/ES-Pat.htm

ISBN: 987-00-0478-4
Autor: Pat Patfoort
Editorial: Lumen
Número de Edición : 1
Año de Edición : 2005
Tipo de Edición : Rústica
Páginas: 176

LOS TRES PASOS HACIA UNA TRANSFORMACIÓN DEL CONFLICTO
De las relaciones mayor-menor hacia relaciones de equivalencia

Para implantar el modelo de la equivalencia tratemos de:
1- no utilizar argumentos destructivos, es decir, no hablar negativamente de otras personas (insultos, prejuicios, juicios).
2- No transformar nuestros propios fundamentos y los de otras personas en argumentos positivos o negativos.
3- A fin de evitar colocarse uno mismo o ser colocado en posición menor, expresar nuestros propios fundamentos según el siguiente método:

Primer paso:
Una vez que hemos identificado los dos puntos de vista contradictorios de las partes, sondear en profundidad los fundamentos de las dos partes.
1 Tomemos tiempo para “encontrar” la mayor cantidad de fundamentos posible. Intentemos comprendernos a nosotros mismos, sin juzgarnos. No hay “malos” fundamentos: hay sentimientos, necesidades, objetivos, intereses, valores, hábitos, por cuya causa existe nuestro punto de vista. Todos los fundamentos responden a la pregunta ¿por qué?.
Marshall Rosengerg y TH. D'Ansembourg insisten en la capacidad de discernir en la situación conflictiva. El suceso desencadenante (constatar el estímulo), conectarnos con el sentimiento provocado y explorar la necesidad que emerge. Negando o pasando por alto estas etapas, damos gran poder a nuestras emociones y necesidades insatisfechas, que van a influenciar luego nuestras reflexiones y juicios. Estas emociones enterradas y estas necesidades ignoradas nos empujan a expresar juicios y críticas que no son más que las expresiones trágicas de nuestras propias necesidades insatisfechas y nuestras responsabilidades rechazadas.

2 Por otra parte, “tomando tiempo” creamos un espacio para los fundamentos del otro. Incluso si “su punto de vista” es contrario al mío, está motivado en fundamentos que no son ni buenos ni malos, es decir, sus sentimientos y sus necesidades.
Explorando los fundamentos de una y otra parte, nos acercamos a “la verdad del conflicto”.

3 Para ser capaz de descubrir mejor nuestros propios fundamentos y dar espacio a los del otro, Pat Patfoort insiste también en que hay que desarrollar ciertas habilidades importantes:

1- la conciencia de mí mismo: para comprender mejor mis fundamentos y mi historia, que me lleva a adoptar ciertos puntos de vista; para saber quién soy.
2- La confianza en mí mismo: para ser capaz de aceptarme como soy, para no juzgar mis fundamentos de forma negativa, no avergonzarme de ellos y no intentar disimularlos ante el otro y ante mí mismo. Y también para aceptar mejor los fundamentos del otro.
3- La afirmación positiva: para desarrollar la confianza en mí mismo, librarme de la imagen negativa de mí, que se ha construido a lo largo de mi crecimiento. La afirmación positiva favorece el aumento de la confianza en uno mismo y la toma de conciencia de uno mismo. La afirmación positiva de los otros favorece su confianza en ellos mismos y la toma de conciencia de sí.
4- La humildad: Esta nos ayuda a aceptar nuestros propios fundamentos y los de los demás.
5- La calma, la paciencia y la gestión de nuestras emociones: estas aptitudes nos ayudan a no vivir los sucesos y las dificultades con una óptica individualista, sino considerándonos parte de un grupo social, de una sociedad. Favorecen una “escucha fina” de nuestros fundamentos.
6- La fuerza interior: Desarrollar todas las habilidades citadas nos ayuda a construir nuestra fuerza interior. Cuanto mayor es ésta, más capaces somos de revelar nuestros propios fundamentos y de comprender los fundamentos del otro.

1 Determinar al máximo nuestro propio lote de fundamentos y dar un espacio para comprender los fundamentos del otro


Segundo paso:
La comunicación equivalente o no-violenta que da lugar a la puesta en común de todos los fundamentos.

Una vez situados con equivalencia, podemos comunicar profundamente con el otro al nivel de los fundamentos.
1. Expresarse claramente cuidando de no poner de ninguna manera al otro o a mí mismo en posición menor. Saber lo que puedo compartir: conocer la “verdad” de la situación, actuar con sentido común.
2. Escuchar de forma activa y acoger los fundamentos del otro con empatía.

Agrupar todos los fundamentos en dos listas paralelas puede ayudar para proceder a esta segunda etapa.

En la expresión en palabras de las dos partes trataremos de expresarnos en “modo CNV”, en cuanto a la escucha activa, reformular e incitar a nuestro “adversario” a expresar sus fundamentos en términos de sensaciones y de expresión de sus necesidades.
A veces decidiremos que es necesario un mediador o mediadora, cuando las emociones, los “afectos” estén aún muy calientes.

Entre el segundo y el tercer paso, a menudo es conveniente realizar una pausa para darse un momento de reflexión y de meditación. Para asimilar los fundamentos del otro, para aceptar los que hemos descubierto en nosotros, para permitir que salgan a la luz otros fundamentos. La duración de la pausa dependerá de la la intensidad de las emociones. Permitirá cerrar correctamente la segunda etapa para emprender la tercera.

2 Reagrupar todos los fundamentos

Tercer paso:
La creación de una solución no-violenta, la “tercera solución”.

A partir del conjunto de los fundamentos de las dos partes, buscamos soluciones que satisfagan a todos los fundamentos. Si los dos primeros pasos se han llevado a cabo correctamente, es probable que aparezca inmediatamente una solución. Pero crear una solución es comparable a un puzzle.
Es importante seguir a nivel profundo, y de alguna forma “olvidar” los dos puntos de vista del comienzo, puesto que son superficiales. Concentrémonos únicamente en los fundamentos con profundidad.
La gestión no-violenta de un conflicto consiste en atravesar el proceso de la Equivalencia para así llegar a una solución. Al principio no sabemos qué solución se elaborará, ni si habrá solución.

Para P. Patfoort, la no-violencia no es un equilibrio precario, sino al contrario, un equilibrio prodigiosamente estable, porque reposa profundamente en los fundamentos.
He aquí un equilibrio no rígido, flexible, estable y en perpetua evolución.


Hacia conductas no violentas

Pat Patfoort, doctora en antropología y formadora en no-violencia constata que actuamos siempre para ser felices o para buscar la felicidad. Pero, dice ella, cada día estoy más convencida de que los seres humanos no hacen sufrir a sus semejantes por maldad sino por ignorancia. No sabemos cómo defendernos, cómo protegernos.
Estamos acostumbrados a funcionar según el modelo Mayor-menor. No hay que sustituir estos términos por “dominante-dominado” o por “superior-inferior”. Se trata de cómo se sienten las personas. En música, el modo mayor es más bien alegre, feliz, y el modo menor más bien abatido, deprimido, melancólico.
El modelo Mayor-menor, en el cual podemos reconocernos todos, representa sin embargo la base de la violencia.
El modelo de Equivalencia propone la base de la no-violencia. Esta actitud representa fuerza, vigor, perseverancia, coraje y disciplina.
El “trabajo” será pues tomar conciencia de todas las posiciones Mm en nuestra vida, atrevernos a constatar cómo nuestra fuerza vital se pervierte en violencia, visible o invisible, y a continuación, cómo pasar al modo de Equivalencia.

Cuando miro el modelo Mayor-menor, ¿reconozco mi comportamiento habitual?
– ¿Qué sentimiento motiva a menudo mi actitud?
– Para pasar al modo de Equivalencia, ¿qué procedimiento me parece conveniente?

“La última debilidad de la violencia es que se trata de una espiral descendente, que engendra la misma cosa que intenta destruir. En lugar de disminuir el mal, lo multiplica. Por la violencia se mata al odioso, pero no se mata el odio... La contra-violencia multiplica la violencia, añadiendo una mayor oscuridad a la noche ya desprovista de estrellas. La oscuridad no puede vencer a la oscuridad: sólo la luz puede. El odio no puede eliminar el odio, sólo el amor puede.” (M-L KING)

1 comentario:

Carmen Cuervo-Arango dijo...

Muchas gracias a María José y a Nano por incluir un vínculo tan interesante como el de Pat Paatfort. Me han gustado muchísimo sus artículos, que son precisamente el tipo de lectura que estaba buscando, la orientada a cambiar nuestra realidad desde dentro, algo básico para la no violencia.

Soy precisamente traductora de inglés y de italiano y ya he comenzado a traducir el artículo titulado "Making transformation towards nonviolent conflict management concrete: the power of each of us" (de la que también hay una versión italiana "L'evoluzione verso una concreta gestione nonviolenta dei conflitti"). ¿Es éste el artículo que comentabas sobre pautas de comunicación no violenta, Nano, o se trata de otro?

En fin, sólo informaros para que, si alguien se anima, coja otro artículo y no éste que ya se está empezando a traducir. Dadme unos días, porque no tengo mucho tiempo libre, pero prometo volver con él, una vez hayamos consultado a la autora sobre la posibilidad de incluirlo aquí o en su sitio Web. Imagino que hará falta permiso. ¿Tenéis su dirección de correo electrónico? No he logrado localizarla en su Web.

Un abrazo a todos y gracias por poner a nuestra disposición un espacio dedicado a El Arca y la no violencia.

Carmen