miércoles, 7 de enero de 2009

COMUNIDAD DE PAZ DE SAN JOSÉ DE APARTADÓ, COLOMBIA. UN MOTIVO DE ESPERANZA.



Mario González.
Muy queridos amigos y amigas:
Estoy en la ciudad de Apartadó en el norte de Colombia. Hoy es el único día disponible para mirar y enviar los correos electrónicos.
Los diez puestos de internet de este establecimientos están ocupados por 9 alemanes y un español.
El ordenador parece bastante bueno. Afuera la gente pasa en chanclas y alguna va descalza.
Me encuentro muy bien de ánimo. Y de salud igualmente bastante bien. Sólo tengo una rozadura fuerte en la espalda por llevar la mochila durante cuatro días por estas montañas.
Después de pasar 8 días en la ciudad de Cali conociendo a un sin fin de organizaciones y a varias comunidades indígenas, pasé un día por Medellín y me alojé en casa de una holandesa, casada con un fotógrafo colombiano que vive en Madrid. Luego me vine a Apartadó.
Hemos hecho una peregrinación de 5 días. El primero fue por zona urbana y civilizada. Abajo podeis ver un pequeño comunicado y en el archivo adjunto la foto oficial de este día. Después comenzados los cuatro días por senderos que atraviesan la selva montañosa. El primer día fue muy duro. Tanto que obligó a cambiar el resto del programa. Muchas subidas, con mucho lodo. Al final se nos hizo de noche y tuvimos que vadear varias veces el río que venía crecido. Acabé en el agua con mochila y todo. El reloj se me ha parado. La cámara de fotos se ha salvado (por las dos bolsas de plástico).
También hemos tenido nuestro tiempo de descanso y nuestro divertido "fuego de campamento"
En cuanto a la seguridad, hemos encontrado un grupo paramilitar y un grupo guerrillero. No quiero ni pensar que hubiera pasado si se encuentran entre ellos. Sólo se dejanver en algún momento y sólo los ven algunos del grupo. Es como para demostrar constantemente que están ahí.
Los paramilitares amenazaron (de nuevo) a la gente de la comunidad. Los guerrilleros se sorprendieron de encontrarse con algunos de nosotros, pues pensaban que el grupo ya había pasado; prácticamente no dijeron nada, sólo respondieron a un saludo. Y ninguno nos paramos a hablar.
Una vez más compruebas lo duro que es la vida de esta gente. Cultivos de montaña, escasos medios y encima amenazas permanentes. No tengo más que palabras de admiración a estos campesinos resistentes, a los cuales acompañamos para su protección (aunque también ellos nos acompañan a los extranjeros para nuestra protección).
Esta tarde empezamos un campus educativo, o universidad popular. Tiene tres ejes temáticos: cultura, salud y medios de vida. Viene gente importante a hablar de estas cosas y también asisten personas de diversas comunidades y de otras regiones del país.
Tenemos unos cocineros de auténtico lujo. Se llaman "Cocineros sin fronteras". Son voluntarios de Suiza. Han montado un comedor, una cocina y un horno.
El primer día de la peregrinación nos juntamos unas 400 personas venidas de muchos sitios. Luego nos quedamos unos cien, la mitad son personas de la propia Comunidad de Paz, luego están los 30 alemanes de la Comunidad de Tamera y el resto (unos veinte) de otros sitios de Colombia o del mundo.
Me he encontrado a dos madrileños. Uno, Jaime, voluntario de Brigadas de Paz y amigo de Samu (campamento). La otra, una madrileña que vive con los de Tamera y es mi infatigable traductora.
Estoy muy contento. Tengo fama de que siempre estoy cantando. Menos mal que aquí nadie conoce las "canciones" que canto, ni la letra, ni la música, ni el tono. Pero os podéis imaginar como las destrozo cuando las tarareo.
Por supuesto, estoy aprendiendo mucho. Tengo bastante facilidad para hacer relaciones. Y me llevo bien prácticamente con todo el mundo: niños, ancianos, jóvenes, perros, pájaros y mosquitos. Supongo que es una de las consecuencias de vivir el compromiso del Arca.
Como tarea, me toca lavar platos. Curiosamente sólo los índigenas que han venido a participar de las actividades se lavan su plato. Los demás pasan por mis manos. Y a veces han sido cientos. Pero, salvo el cocinero suizo, soy el único hombre que entra libremente en la cocina, donde estoy con cinco mujeres de la Comunidad y nos tiramos todo el tiempo bromeando.
Bueno espero que todas/os estéis bien. Ya prepararé algún escrito y os enseñaré fotos.
Continuad adelante con abundancia de Paz, Fuerza y Alegría, la misma que yo estoy recibiendo desde lo alto y desde vosotros/as.
Besos para todos como suave lluvia tropical.

CAMINANDO POR LA VIDA
Comenzamos a caminar el 1 de octubre por la vida, mas de 600 personas paso tras paso comenzamos a seguir fortaleciéndonos en solidaridad en construcción de vida, frente y en oposición al caminar de muerte que han sembrado los actores armados en la zona.
Queríamos arrancar al frente de la Brigada XVII haciendo una oración y dejando los cajoncitos y cruces de los mas de 180 asesinatos que se han realizado contra la comunidad, donde mas del 90% han sido por parte del Estado, en la carretera fuimos obstaculizados por mas de dos horas por el ejercito y la policía quienes nos impidieron seguir y poder realizar este acto de memoria un derecho de las victimas a nivel universal. Nuevamente fuimos víctimas de abusos por parte de la fuerza pública quienes nos grabaron constantemente pese a que es prohibido por la Corte Constitucional.
Decidimos hacer en toda la carretera este acto de memoria, esta oración por la vida, por la justicia dejando los símbolos de nuestras victimas en la carretera, luego de ello comenzamos a caminar desde Apartadó hasta nuestra comunidad.
Este andar nos hace sembrarnos ahora mas que nunca en nuestra tierra pese a las adversidades que estamos viviendo, mientras los paramilitares junto con la fuerza pública caminan amenazándonos y diciéndonos que nos van a acabar y sacar de nuestras tierras, nosotros en cada paso abrimos vida y esperanza.
En momentos donde la lógica paramilitar se afianza en nuestro país, donde la desesperanza entra en cada lugar seguimos en forma testaruda de pie y caminado creando esperanza, porque creemos que esta se construye día a día y pese a que muchas veces sentimos que esa esperanza se apaga nuevamente el calor de la comunidad le da la energía para seguir con su luz iluminándonos.
Es la esperanza a creer que cada día somos capaces de construir un mundo distinto no utópico sino que podemos vivenciarlo y sentirlo, creemos que el mundo justo está hoy y aquí, viviéndolo nosotros, esta caminata nos da el momento para reflexionar y tomar fuerzas, coger aliento en este camino donde nos acecha toda una lógica de destrucción, del poder, de las incoherencias, de la muerte.
Seguiremos recorriendo en esta semana las veredas pues la vida se siembra paso a poso y con acciones de solidaridad y con ello le estamos diciendo a los asesinos que se marchen de nuestras tierras, que no cedemos a su lógica de exterminio.
Caminan con nosotros organizaciones de Alemania, Grecia, Portugal, Italia, España, México, Perú, Ecuador, Estados Unidos, Austria y más de 40 comunidades y organizaciones de diversas partes del país. Somos un solo paso por la vida, diciéndole no al paramilitarismo que se ha tomado nuestro país en las instancias del estado, diciéndole no a la guerrilla, no a la guerra y si a la vida, a la justicia, a la solidaridad, aun mundo donde la dignidad sea la esencia diaria.
COMUNIDAD DE PAZ DE SAN JOSE DE APARTADO
Octubre 2 de 2008

Artículos relacionados:
San José de Apartadó: Diez años resistiendo.
San José de Apartadó: Una experiencia de noviolencia en medio de la guerra.

No hay comentarios: